¿Cómo elevar la autoestima en el niño?

Desarrollar una buena autoestima en un niño lo ayuda a sentir que está preparado para realizar múltiples tareas, aprender sin temor lo que no sabe y buscar ayuda cuando lo necesite, sin sentir culpabilidad por tener que preguntar lo que desconoce. El niño incorpora la pregunta como parte de sus herramientas de búsqueda.

El problema fundamental de la autoestima, supone una aceleración o dificultad del aprendizaje. Esto se presenta a lo largo de la infancia donde nos formamos una imagen del mundo que nos rodea y de nuestras limitaciones en nuestro intento de comprenderlo.

¿Qué hacer para elevar la autoestima?

autoestimaPara empezar, se debe recordar que nuestra propia autoestima, es decisiva en la manera de relacionarnos con nuestros hijos y por lo tanto, en su autoestima. Es necesario ver, cómo manejamos nuestros fracasos y cuál es nuestra forma de pensamiento, ya que ésta es la que determina nuestras conductas y los mensajes que le enviamos constantemente a nuestro hijo.

Es muy importante el apoyo de la Educación Familiar en las instituciones educativas, en las familias y en la sociedad en general. Los factores que intervienen para que un niño haga uso de su autoestima y desarrolle valores e intereses afines a la vez, es que éste debe sentirse motivado, seguro de sí mismo, amarse, valorarse y además vivir en un ambiente familiar adecuado, que le proporcione un mejor desarrollo personal como individuo.

La autoestima es susceptible al cambio y puede variar en el transcurso de la vida, por tal razón, si notamos a un niño con baja autoestima podemos actuar para tratar de elevarla. Los padres juegan un papel principal en la formación de la autoestima del niño y, muchas veces, de manera involuntaria, opacan el brillo de su personalidad; volviéndolo retraído y dificultando que se forme una idea del mundo que lo rodea y de las posibilidades que tiene como ser humano para enfrentarlo y triunfar en él. Tanto los padres como los docentes pueden trabajar en cinco de las áreas más destacadas:

  • Área social: sentimientos del niño sobre las relaciones con los demás.
  • Área familiar: sentimientos del niño como parte integrante de su familia.
  • Área académica: aspectos relacionados con su condición de estudiante.
  • Área de autoimagen: aspectos relacionados con su aspecto físico y sus capacidades físicas.

Las actitudes que tienen los padres, tales como las constantes críticas, las frases negativas, la indiferencia, la sobreprotección, las comparaciones con otros niños debilitan su autoestima, por tal razón se deben tomar actitudes que fortalezcan la autoestima: elogiar cuando se comporta bien, explicarle que todos cometemos errores y éstos nos ayudan a enfrentarlos de nuevo con mayor sabiduría. Darle muestras de cariño, permitir que participe en las conversaciones del hogar, instarlo a participar en actividades, hacerle ver cuando tiene un mal comportamiento pero sin maltratarlo física ni verbal, al contrario, motivarlo para que haga mejor las cosas.

Tanto los padres como los docentes deben buscar diferentes estrategias y objetivos alcanzables para actuar sobre la autoestima del niño.

Enumeramos diferentes formas de actuaciones que pueden aumentar la autoestima del niño ante dificultades determinadas:

  • Problemas para interactuar con sus compañeros. Esto es común en el niño que tiene baja autoestima. Se deben fortalecer aspectos sociales del niño.

Lo recomendable es:

  1. Invitar a algún compañerito o amigo a casa y realizar una actividad divertida.
  2. Animarle siempre que muestre deseo de hacer cosas con otros niños.
  3. Llevarlo al parque o a alguna fiestecita e intentar presentarle a niños de su edad.
  4. Tratar que participe en alguna actividad de la escuela.
  5. Fortalecer sus cualidades a través de elogios, etc.

Cuando el niño tiene complejos físicos debemos intentar fortalecer otras áreas en las que sobresalga. También debemos halagarlo con otros aspectos como lo guapo que es, lo fuerte que es, lo bien que hace las artes, lo bien que canta, etc. Se le debe enseñar al niño a soportar y superar las críticas de sus compañeros, lo que va a fortalecer su tolerancia hacia los demás. En ocasiones las dificultades de autoestima no se manifiestan con facilidad o no se solucionan de manera sencilla. En estos casos lo más beneficioso es asistir al especialista para que ayude al niño.

 “Educar a un niño no es hacerle aprender algo que no sabía,

sino hacer de él, alguien que no existía”.

John Ruskin

Autora: Licda. Dinorah Jiménez Siles

Educación en Valores

Educación en ValoresLas sociedades con sus cambios sociales, económicos, culturales, científicos, ambientales y tecnológicos del mundo contemporáneo, se han visto forzadas a dar una respuesta urgente a la problemática social favoreciendo el desarrollo de actitudes, habilidades y destrezas que apunten al mejoramiento de la calidad de vida de las personas y de las sociedades.

La pérdida de valores se da en todos los ámbitos. Lo vemos día a día: la corrupción en las instituciones, los jóvenes y los niños en drogas, los hogares desintegrados, los abusos deshonestos que se dan en niños en las escuelas y colegios, en fin, un sinnúmero de situaciones que estamos viviendo en este mundo tan acelerado y que podemos decir que es la punta del iceberg.

Según el escritor, Ernesto Zierer, en su libro “Entre Valores y Antivalores” nos manifiesta la importancia de implementar planes educativos que conduzcan a la formación de valores en el individuo.

Literalmente nos dice: (Entre Valores y Antivalores, 2004)

“Ante la trascendencia que la efectividad de los sistemas de valores tiene en la sociedad para su desarrollo moral, se impone el imperativo de educar en valores, es decir, realizar acciones pedagógicas que conduzcan  a la formación de valores en un individuo. No cabe duda que estamos ante una tarea difícil, no solamente por el alto grado de complejidad del problema que representan la efectividad de los sistemas de valores en la sociedad, y por la dificultad inherente  a la formación de valores en el individuo, aspectos ya mencionados anteriormente, sino también por ser pocas las experiencias pedagógicas prácticas con las que se cuenta hasta ahora en esta importante área de la Ciencia de la Educación”.

Según la escritora Ana Teresa López de Llergo (Educación en Valores, 2001), manifiesta que la educación en valores ha de ser el punto de partida a toda propuesta educativa; y la educación en virtudes el punto de llegada.

La educación en valores se conoce como el encausar o darle la debida orientación a la inteligencia con el apoyo de la voluntad (tómese en cuenta que tanto inteligencia como voluntad son facultades espirituales).

Un valor lo vamos a concebir como una perfección real y también como una posible, esto porque al decir “real” significa que existe dentro de la persona y “posible” porque aunque no se personifique está oculto profundamente en la persona. Es sí como la actividad educativa y el esfuerzo personal van a producir en la persona  buenos frutos.

Según el escritor, Carlos Díaz, en su libro “Educar en valores” nos manifiesta que la convivencia, el diálogo, la familia y la escuela forman una unidad en donde el niño hace lo que ve hacer, el niño va a imitar a los adultos y a sus iguales; por cuanto por su misma naturaleza son grandes observadores – imitadores – siendo el adulto más cercano el modelo. Literalmente nos dice: (Educar en valores, 2004)

 “Si un niño vive criticado, aprenderá a condenar.

Si un niño vive avergonzado, aprenderá a culpar.

Si un niño vive chantajeado, aprenderá a chantajear…”

Los niños aprenden de los adultos, habrá un comportamiento contrario en el niño si el modelo que tiene es coherente con un ejemplo tangible de valores. Los niños son los “Hombres del Futuro”, son la semilla que caída en la tierra fértil de los valores producirán “Valores Positivos” con creces.

¡Cultivemos los Valores!

 

Autora: Licda. Dinorah Jiménez Siles