Dejar un espacio a la imaginación

 

puerta-de-imaginacionEl cambio vertiginoso que han producido las nuevas tecnologías en el entorno laboral nos lleva a revisar los hábitos de trabajo con el fin de maximizar nuestro desempeño.

Es un hecho que cada vez tendemos a pasar un número mayor de horas en forma sedentaria frente al ordenador, convirtiéndose este, y lo irá haciendo en mayor medida con el transcurso del tiempo, en nuestro centro de mando y control, lugar desde el cual tenemos acceso a todas nuestras actividades. A eso se encaminan los ilimitados alcances de los dispositivos en línea, abarcando aspectos tan generales como comunicación, diversión, estudio, acceso a trámites de instituciones, películas, chats, pagos, y una cantidad infinita de opciones que sería temerario intentar enumerar, ya que estas se incrementan de forma vertiginosa llegando a ser una fuente constante de sorpresas y potenciales posibilidades.

Motivo suficiente para establecer límites a la actividad, que esta no se convierta en un tirano que aleja al resto de actividades. Siendo de suma importancia para nuestro equilibrio mantener un balance, sin el cual el bienestar físico y mental cae fácilmente en un desequilibrio empobrecedor que se extiende a nuestro entorno reflejándose en la calidad de nuestro trabajo.

Cabe en este contexto, como ejemplo, trasladarse a cualquier actividad o creación humana para saber que el mejor rendimiento se debe a la sincronía de muchos factores sabiamente armonizados. Es la maestría la suma de conocimientos aplicados con la perfección que da la práctica continua, la enriquecedora retroalimentación sin la cual nuestro continuo aprendizaje no alcanzará su máxima expresión. En la misma forma nuestro desempeño debe saber llevar esta maravillosa máquina que es el cuerpo humano a un correcto desempeño, sin olvidar la parte emocional, espiritual, aspectos intrínsecos del ser humano.

Aunque algunos autores como Daniel Goleman, en su libro “La inteligencia emocional en la empresa”, nos animan a superar estados de estrés en el que se compara la vida a una “carrera desenfrenada, tratándose de poner al día…” Es un hecho que podemos pagar un alto precio por olvidarnos de la motivación que da el espacio de la felicidad a nuestras vidas. Obsesionarnos con una parte menospreciando el resto de actividades, sin las cuales jamás se podría ni soñar la excelencia, es el camino seguro a un pobre desempeño. Darle entonces, un espacio a lo que no habías planeado puede ser uno de los secretos más incomprendidos para tu salud emocional, y al igual que el buen sueño, una valiosa herramienta para combatir el estrés. Algo que no podemos obviar de ninguna forma por ser un aspecto de la vida sin el cual todo lo demás pierde brillo y motivación.

Para ello debes saber decir basta a tus tareas y dar paso sin dilación a alguna actividad ajena de obligatoriedad, por el bienestar tuyo, bienestar que se extenderá a tu entorno inmediato. Una retroalimentación positiva potenciará tu capacidad. Caminar, pintar o cualquier actividad que se salga de la rutina, hasta alguna reparación en el hogar servirá. Son múltiples las opciones.

La obsesión por seguir con tu trabajo podría llevar no solo a pobres resultados, también a una insatisfacción que se extenderá más allá de tu persona, cubriendo de tristeza y tensión a tus seres queridos. Pequeñas decisiones, a veces perfectamente alcanzables, van conformando tu equilibrio, en ti está tomar aquellas que te ayudarán a ser más feliz.

No permitas a la obsesión apoderarse de tu tiempo, que como un tirano arrebate el aire de las cosas a través de las cuales respiras y necesitas para obtener los mejores resultados.

Autora: Licda. Dinorah Jiménez Siles

 

El Arte de la Comunicación Escrita

Si comunicar es transmitir conocimientos de la forma más clara y atractiva, nos adentramos en el arte de la comunicación.

Conocemos escritos que revelan una idea con exactitud, pero carecen del don de ser atractivos por la forma en que son expresados, no poseen una belleza extra que refuerza el ansia de aprender. Esto nos lleva a escritos excesivamente complejos que dificultan la comprensión. Tal vez en ellos lo más patente sea el ego de quién los escribe. Algunos piensan que transmitir ideas de forma clara es un síntoma de simpleza, esto es contradictorio cuando hablamos de comunicación. Una deformación demasiado común para pasar desapercibida.

comunicación

Evitar el lenguaje excesivamente retorcido en la comunicación escrita

A veces creemos que la idea no está completa y volvemos una y otra vez, desde diferentes ángulos, con un revoloteo sin salir de la misma, terminamos cansando al lector. Hay que saber salirse de un punto y pasar al siguiente.

Avanzar en la transmisión de un conocimiento pasando de forma fluida de un punto a otro

Como dice Mary Norris, editora de contenido del New Yorker: “Debemos tener la humildad de someter a escrutinio, a opinión, lo que pretendemos editar”. Vemos una posible intromisión en nuestro estilo, incluso que quieren hacer suyas nuestras ideas. En realidad el editor nos ayudará a hacer llegar nuestro mensaje a quien va dirigido, estamos ante una herramienta indispensable.

En la misma revisión se incluye un análisis gramatical. Al respecto, la misma Mary Norris nos previene de la importancia de la coma, por adentrarnos en uno de los aspectos de la gramática. Incluyendo el siguiente ejemplo: “Vamos a comer abuela – denota alguna película sangrienta – o, Vamos a comer, abuela – amorosa reunión en la que se comparte la comida con la abuela”.

A veces un escrito trata de imitar las incorrecciones para transmitir un relato fiel a la realidad. En estos casos es importante respetar la decisión del autor, pues forma parte de la riqueza de la información que se quiere transmitir.

Abrir nuestros escritos al escrutinio, ojalá tormenta de ideas, y revisión gramatical

Estamos ante un desafío que se inicia con tanteo, exploración. Las ideas van llegando con la dedicación al trabajo, van surgiendo nuevas posibilidades. No debemos pensar que estamos acertando desde el primer renglón. El proceso es lento, requiere de constantes revisiones, abandonar senderos o iniciar nuevos, así como un escultor va moldeando la piedra, hasta ir revelando la figura, que aparecerá ante nuestros ojos. En este proceso profundizaremos en el conocimiento que teníamos sobre el tema, avanzaremos o seguiremos por derroteros más interesantes.

El trabajo, la exploración le irán dando forma al escrito

Procura concentrarte en un interlocutor, no le hables a un público en general del que desconoces las reacciones. Si se lo diriges a alguien cercano, hermano, amiga o esposa, por poner un ejemplo, te acercarás más a conocer sus reacciones. Es a esta persona a la que debes llegar la comprensión, la transmisión de tus ideas.

Escribe para una audiencia de una persona

De los aspectos más importantes de la comunicación es mantener el interés, sostenerlo durante el artículo, no dejar que decaiga. Desde el título, que debe ser sugestivo, hasta el último renglón debe ser apasionante. Si no eres capaz de crear un clímax, la atención y hasta el aprendizaje que deseas entregar se perderá. Para esto te servirá vestir bien tus pensamientos con ropaje original, evita repetir los puntos.

La importancia de mantener el interés desde el principio hasta el final del escrito

Reconoce cuándo debes finalizar, darle un cierra a lo que pretendes comunicar, no te extiendas en demasía. No podrás decir que algo está totalmente acabado, de muchas formas se podría prolongar. Esto te obliga a decir hasta aquí es suficiente.

Saber darle un punto final

Por último recordarte que estamos trasladando un conocimiento, somos la síntesis del conocimiento anterior, debemos ser responsables y buscar la excelencia que merecen recibir nuestros lectores futuros.

Autora: Licda. Dinorah Jiménez Siles

Lo que importa en una Entrevista de Trabajo

6-preguntas-que-siempre-encontraras-una-entre-L-1Preparar el momento que tanto esperabas en tu entrevista de trabajo, es el primer paso para pasar con éxito la prueba. No debes olvidar lo que te sugiere la experiencia de otros que vivieron ese momento, lo que podría definir tu vida futura; por lo que te será muy útil no olvidar los siguientes puntos de interés en ese importante momento.

Causar buena impresión: Aunque todos sabemos que los conocimientos que posees no tienen por qué apreciarse a simple vista; una buena impresión siempre es favorable. Llegar vestido de forma apropiada te ganará el respeto del entrevistador, y no lo distraerá del foco de la entrevista.

Cuidar tus modales: Lo que está viendo el entrevistador en tu comportamiento es lo que proyectará, en tu posible relación con compañeros de trabajo y jefes. Mejor ser respetuoso, cuida tu expresión verbal.

Conocimiento del puesto: Ser consciente del rol que esperan desempeñes les va a afirmar tu idoneidad en el puesto. No puede agarrarte por sorpresa los diferentes aspectos del puesto que vas a desempeñar. Eso muestra que estás debidamente interesado, y te has preocupado por informarte.

No interrumpas al entrevistador: Lo que tiene que decirte es muy importante, y así se lo haces saber, no interrumpiéndolo, o siendo demasiado extenso en tus explicaciones, que le impediría cubrir el tiempo que espera emplear en la entrevista.

Nunca critiques a tus exjefes, o a la empresa donde trabajabas: Les puede hacer creer que eres chismoso, y que así vas a expresarte de ellos. Hablar demasiado de los demás tiende a crear desconfianza en tu interlocutor. Te podrías identificar como una persona soberbia y problemática.

Evita hacer la pregunta de la paga: Deja que sea ellos los que planteen eso, aunque sea tan importante. Que te guste el trabajo es lo más importante. Lo que ganes, en todo caso, lo ameritará tu desempeño; y alcanzar las expectativas que esperan de ti. Deja que ellos te hagan el ofrecimiento, es una forma de estar aprobando tu trabajo.

Es una entrevista personal: Eres una persona madura; tu mamá o amigos no deben estar presentes. Ese apoyo puede mostrar inseguridad, creando un apoyo distorsionador en la entrevista.

No ocultes datos personales: Esto generará desconfianza en el entrevistador. Puede desconfiar del resto de lo que afirmas. No es un buen inicio de buenas relaciones.

El entrevistador no es tu amigo de toda la vida: Ser muy confianzudo aleja el respeto, y también el posible trabajo.

Muéstrate animado: Esto refleja tu actitud ante los retos. No te muestres cansado, apático. Esa será una imagen de tu actitud futura en el trabajo que no gustará.

Sé lacónico: Pero no hasta el punto de responder con monosílabos. Expresarte en forma breve y concisa causa una buena impresión sobre tu capacidad.

Sé sincero sobre tus limitaciones: Ya sean geográficas o de compromisos en tus horarios. No hagas perder el tiempo al entrevistador con algo que no va a poder ser.

Solo me queda desearte, que alcances ese puesto para el que realmente eres capaz y deseas dedicarte con empeño.

Autora: Licda. Dinorah Jiménez Siles